martes, 19 de junio de 2012

Camino francés, camino griego, camino propio

(Relativity, Escher)


Hay mucho socialista empecinado en mirar solo a Francia como si lo demás hubiera que obviarlo o, directamente, no existiera. Parece que con citar a Hollande ya se logra renovar en ideas y actitud al partido que gobernó el país hasta el mes de noviembre y que cometió errores brutales en la gestión de la crisis, desde mi punto de vista dos muy graves. Uno habitual en los partidos gobernantes: el de no cumplir su programa electoral y tomar decisiones totalmente alejadas de él. Otro extraordinario (no se intente ver en el calificativo algo positivo): la reforma constitucional que lastra el crecimiento de un país al poner, por encima de todo, el rigor presupuestario llevado al máximo extremo y el pago de la deuda a la capacidad de inversión de toda una sociedad. Admito que esta última decisión pudo estar ocasionada por una presión insostenible, pero encontrarte en el pasado a tu mano meciendo la cuna da mucho coraje.
 
Decir que Rajoy es muy malo no es descubrir secreto alguno ya que hasta sus propios aliados lo aceptarían, pero no puede ser esa la única estrategia del Partido Socialista y menos dando la sensación de blandura continua y yendo casi a empujones por la realidad porque son parte de las bases del partido las que intentan que vuelva a la calle de donde nunca debió de desaparecer y que se asuman los errores del pasado promoviendo un modelo distinto de organización que fomente la participación de la militancia y desoxide a un partido que tiene tendencia natural al apoltronamiento.

Si el Partido Socialista en conjunto y, sobre todo, sus máximos dirigentes no entienden que la sociedad exige una transformación en los modos de funcionamiento de la vida política que pasa por abrirse a la ciudadanía vía militancia y en recoger los guantes que permanentemente se lanzan desde los rincones y explanadas sociales en los que se encuentran los que pueden otorgar la confianza en las urnas, entonces el camino no será el que algunos pretenden con meta en París y estará más cerca de acabar en Atenas. No quiero ser alarmista y asumo que la distancia de las realidades griega y española es importante, por ahora, pero la posibilidad de quedar como el que meció la cuna al que, ahora, nadie crea capaz de salvar al niño no se puede descartar. A ver si va a resultar que algunos que tanto escuchan a los chicos del coro se acaben teniendo que conformar con bailar un sirtaki. Y el PASOK, que se comió el marrón de heredar las mentiras de Nueva Democracia, se estampó con una Europa de derechas, dirigida por una señora de derechas y cuyos mecanismos son de derechas y lo peor es los socialistas helenos acabaron dando cuerda a esos mecanismos. Y eso ya no se lo perdona nadie: la gente de derechas vota a la derecha porque no quiere copias, la gente de izquierda no lo entiende y vota a otros partidos de izquierda porque no quiere traidores y los pocos votos que quedan corren el riesgo de ir desapareciendo si al final vuelve a ser el tonto útil para el niño mimado de la Europa merkeliana. Vamos que pacto que te crió.

No creo que Rubalcaba pueda ser Presidente del Gobierno, ni siquiera creo que vaya a ser el futuro candidato socialista a la Moncloa, pero le puede hacer un gran favor a su partido si lo abre a la sociedad pisando la calle, si hace que el modelo de partido sea el de uno que tenga cuadros que nazcan de las bases y no cuadros que sean cuadros para toda la vida. Rubalcaba sabe perfectamente que cada uno debe asumir sus responsabilidades y que el camino que está recorriendo es duro para quien lidera un proyecto estancado y poco seductor incluso para quienes le han apoyado en las urnas, pero si el proyecto se mantiene en la inacción el barco hará aguas. Tal vez lo único que le haga respirar al PSOE es, paradójicamente, la mayoría absoluta de Rajoy porque si hubiera debilidad parlamentaria con tantas medidas antipopulares la inestabilidad sería protagonista pero los réditos electorales de la oposición posiblemente no y más cuando la desconfianza hacia su líder es cuantiosa. El Partido Socialista debe encontrar su propio camino que le aleje definitivamente de postulados más acordes con el programa del Partido Popular, y que prepare a la organización para una verdadera transformación interna capaz de ser perceptible en la sociedad y de romper con la burocracia militante que acaba consolidando formas tan peligrosas como aquella mano que, queriendo o sin querer, meció la cuna.

1 comentario:

  1. Te quedas corto , en los errores de Zapatero , tenia que haber dimitido antes de ir contra la opinion de todos los SOCIALISTAS Y GENTE DE IZQUIERDA EN GENERAL, y siguio cometiendo errores al desprenders de Solves , UN SOCIALISTA Y PONER APERSONAS ,LLEVANDO LA ECONOMIA DEL PAIS Y TOMAMANDO POSTURAS Reacionaris , que cuando deja El Gobierno, se la ve el plumero, neoliberal buscsndo rapidamente su acomodo personal insolidario

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