miércoles, 2 de mayo de 2012

Mayo para resistir

Manifestación del 1º de Mayo en Madrid
La fiesta del trabajo ha tenido este año en España una visión muy diferente que en anteriores citas. Hacía ya tiempo que las manifestaciones proyectadas por los sindicatos no tenían la afluencia de las de ayer, es lógico puesto que la política de recorte en inversión social y derechos de la ciudadanía ha logrado que el papel reivindicativo del 1 de Mayo supere, con creces, al festivo que con demasiada continuidad protagonizó momentos pretéritos. 
El mayo obrero actual es el de la defensa de un modelo que se pierde por descuido desde la izquierda y por voracidad desde la derecha que, aprovechando la coyuntura económica, hace creer que los cambios son irreversibles. Por eso el acontecimiento puntual de las manifestaciones y los actos de este día tienen ahora un valor relativo con respecto al trabajo necesario que por parte de la izquierda y de quienes creen en los valores del progreso se tiene que realizar. Ahora no se trata solo de reivindicar, se trata de algo de mayor compromiso: resistir. En otro momento podría parecer una visión catastrófica pero no lo es cuando el actual gobierno lleva una racha de actuaciones basadas en decretos, con una mayoría aplastante y un camino despejado en lo que se refiere al calendario electoral. Una medida tras otra y otra puede generar mucho desánimo y ese es el verdadero peligro que tenemos a este lado de la calle.
Este mayo, nuestro mayo, debe ser un paso más para ir conformando una masa social de izquierda que entienda la importancia de intervenir en política como ciudadanos y que no se quede en la protesta como único peldaño de oposición. Intervenir y participar ahora, como dije arriba, es especialmente resistir pero también es aprender de errores no muy lejanos en el tiempo. El enfado con la clase política está totalmente justificado, pero ese estado no puede ser ni una tabla rasa para medir a todo el mundo por igual ni una barrera que impida el querer mejorar las cosas.
Estoy seguro de que muchos de los que optaron por no votar hace no mucho o que prefirieron votos de castigo y que con la rabia de los traicionados optaron por la derecha hoy estarán totalmente arrepentidos, pero también hay que entender que en este lado de la acera las propuestas no eran ten seductoras como se quiere hacer creer por parte de los que no asumen la autocrítica. La izquierda no puede dar tantos bandazos y tiene que proponer cosas claras y realizables, la izquierda no puede hacer pactos que no se entiendan dentro de la lógica básica de cualquier ciudadano medio, la izquierda puede y debe ofrecer escenarios y actuaciones que la diferencien de la derecha puesto que otras formas de gestionar y salir de la crisis son totalmente posibles, la izquierda tiene que ser sensata y valiente, la izquierda no puede parapetarse en el sentido de Estado o en la dichosa responsabilidad porque diciendo eso da la sensación de que ser responsable quiere decir que hay que hacer las cosas que no piensas porque son las mejores. Es evidente que la acción política está llena de contradicciones, pero también lo es que cuando esas contradicciones te dejan permanentemente en evidencia tu acción política se aleja de tu base social.
Ahora toca volver a hacer base social amplia para aguantar el presente y mirar al futuro. Y es que Rajoy caerá como cayeron otros, en la mano de todos los que están más a gusto a este lado está hacer que la resistencia se convierta en impulso.

1 comentario:

  1. Seguro que resistiremos, pero si los podemos echar antes de 2015 mejor.
    Saludos.
    http://gaviotasypajarracos.blogspot.com.es/

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